Las enfermedades de transmisión sexual, o ETS, se encuentran entre las enfermedades infecciosas más antiguamente conocidas. Originalmente, se les llamaba enfermedades venéreas, en honor a Venus, la diosa del amor. Después de siglos de cambios históricos, poblacionales, políticos, sociales y culturales, entre otros, las enfermedades de transmisión sexual continúan siendo un gran problema social en cualquier parte del mundo, siendo un gran reto para la salud pública. En Puerto Rico, las ETS se han convertido en endemias ocultas que conllevan un gran impacto económico y social. Las enfermedades de transmisión sexual con más casos reportados a través de ClinicalVault son:
- VIH / Sida
- Herpes
- Clamidia
- Sífilis
- Gonorrea

y cada género se ve afectado por cada una de estas enfermedades de la siguiente manera:

Son causadas por más de 30 distintas bacterias, virus y parásitos; la mayoría pueden conducir a enfermedades crónicas, esterilidad y eventualmente la muerte. Sin embargo, a pesar de su alta incidencia, muchos jóvenes y adultos las desconocen. Y no se hacen suficientes esfuerzos para prevenirlas y controlarlas. Entre las ciudades con más casos de ETS se encuentran las siguientes:

Hay ciertas características de las ETS que las diferencian de otras enfermedades infecciosas:
- Haber padecido la enfermedad anteriormente no confiere ningún tipo de inmunidad.
- Padecer de alguna de estas infecciones no exime a la persona de adquirir otras al mismo tiempo.
- Hasta el momento no existen vacunas para las enfermedades de transmisión sexual, excepto para la hepatitis B (HBV) y algunos tipos del virus de papiloma humano.
- Aunque existen tratamientos para todas estas enfermedades, NO todas tienen cura al presente (ei: HIV/AIDS y Herpes).
- En el caso de aquellas ETS que tienen cura, mientras más tiempo pase la persona infectada antes de recibir tratamiento, hay mayor probabilidad de que ocurran daños en distintos órganos.
Según cifras del Departamento de Salud, lamentablemente las ETS están en aumento, así lo podemos confirmar con nuestra base de datos, donde también se refleja un aumento significativo.

¿Cómo se pueden prevenir estas enfermedades?
Es muy importante mencionar los métodos de prevención para todas estas enfermedades. La prevención primaria es la más deseable para las ETS como con cualquier otra enfermedad infecciosa. Se busca impactar a las personas que están libres de la enfermedad, para educarlas en cómo prevenirlas, y proveer vacunas o profilaxis en el caso de que estén disponibles. Se debe proveer educación sobre la reducción de riesgos sexuales, las diferentes enfermedades de transmisión sexual, abstinencia, métodos de barrera utilizados en los actos sexuales para evitar contagio y la manera correcta de utilizar los mismos, y la notificación de pareja para así detener el contagio de la enfermedad. El próximo paso va dirigido más específicamente a poblaciones de alto riesgo para promover pruebas de cernimiento, detección temprana y tratamiento.
Es igualmente importante que las personas en alto riesgo, las cuales han recibido educación concerniente a las ETS, sean consecuentes con las prácticas que les protegen: los pacientes con ETS deben llevar de forma adecuada su tratamiento y deben hacer los cambios correspondientes en su comportamiento para evitar infecciones futuras. Todas las parejas sexuales deben ser evaluadas, hacerse las pruebas y recibir tratamiento. Las personas infectadas por alguna ETS deben abstenerse de tener relaciones sexuales hasta que ellas y sus parejas sexuales hayan terminado el tratamiento. De lo contrario, es posible que se vuelvan a infectar.
En resumen, las ETS son un problema de salud serio que aparenta estar en aumento. Es el deber de todos manejar este problema de la forma más adecuada y efectiva para tratar de minimizar la diseminación de estas enfermedades. En publicaciones siguientes presentaremos información más detallada y estadísticas sobre cada una de las ETS más comunes.
Para cualquier duda sobre las enfermedades de transmisión sexual y conseguir mayor información de las mismas, llame a la línea informativa del Programa de Prevención de ETS/VIH/SIDA, al 787-765-1010 y al 1-800-981-5721 (si no se encuentra en el área metropolitana), de 8:00 a.m. a 8:00p.m.
Referencias
1) Centro para la Prevención y el Control de las Enfermedades (CDC). Centro Nacional de Servicios de Prevención. División para la Prevención de ETS/HIV. Guía para el Desarrollo de Empleados de ETS (1992).
2) Centro para la Prevención y el Control de la s Enfermedades (CDC). Centro Nacional de Servicios de Prevención. División para la Prevención de ETS. (2004). Hojas Informativas del CDC. Descargado de http://www.cdc.gov/std/spanish/default.htm
3) Vázquez Calzada, JL. La Población de Puerto Rico y su Trayectoria Histórica. (Puerto Rico, 1988). 213-218 y 249-250.
4) Enfermedades de transmisión en Puerto Rico. El Nuevo Día. (2008). Descargado de http://www.elnuevodia.com/suplementos/bienestar/nota/enfermedadesdetransmisionenpuertorico-380097/

